ÁNGEL CERVIÑO. MIRA QUÉ TE DIGO



gregory crewdson







La voz es la carne del alma
Mladen Dolar






POSIBLE CLIENTE - ¿...?

VENDEDOR - Así es, dado que la aplicación ya se encuentra operativa en el mercado desde hace más de dos años, debemos contemplar la posibilidad estadística de que usted haya interactuado con el dispositivo en alguna ocasión, por supuesto sin percatarse de ello, claro está, porque de eso se trata, de que todo funcione sin despertar la más ligera suspicacia. Así que bastaría con que alguno de sus conocidos, o cualquiera otra persona con la que usted ha interactuado en los últimos meses, hubiera contratado con anterioridad el servicio, para que el contacto ya se haya producido.

PC - ¿...?

V - Desde luego, el dispositivo ha sido testado en las condiciones más extremas de interlocución, de eso puede estar seguro, y los resultados satisfactorios están tan cerca del cien por cien que casi podemos considerar residuales, o directamente descartables, las infinitesimales prevenciones que hemos detectado en algún usuario enfermizamente sensible o predispuesto a la desconfianza.

PC - ¿...?

V - Magnífica pregunta, veo que es usted de los que no se entretienen en lo anecdótico y van directo al corazón de los conflictos; intentaré describir el proceso desde el inicio: el programa resulta -como se puede imaginar- bastante complejo, antes de ponerlo en marcha ha sido necesario definir e indexar todos los modos posibles de dirigirse a alguien, eso que hemos denominado en nuestra argot particular “casuística de la interpelación”, ya sabe: conversaciones con amigos íntimos o con simples conocidos ocasionales, discusiones con ex-parejas, intrusión de familiares en primero y segundo grado, llamadas a número equivocado, relaciones jefe-subordinado en todas las modalidades posibles de acomodo afectivo, llamadas nocturnas de conocidos recién divorciados, madres con achaques y reclamaciones impagables, padres e hijos con el amplísimo abanico de sus transacciones económicas y emocionales; además, para cada modalidad de conversación habrán de tenerse en cuenta sus particulares jergas e idiolectos, entre los que habría que incluir los de un sinfín de fratrías y clanes excluyentes, cofradías deportivas sobrecargadas de testosterona y diversas tribus juveniles, cada una con su propio acento y tonalidad. En fin, el dispositivo antes de llegar a sus manos ha sido sometido a exigentes pruebas periciales en cualquier situación de habla que usted sea capaz imaginar, ...y como ya le he dicho los resultados positivos, es decir, el pleno desconocimiento de que el dispositivo estaba siendo utilizado, han estado siempre por encima del 93%; tan solo las madres ofrecen todavía cierta resistencia, sí, en el apartado de la relación madre-hijo no hemos conseguido sobrepasar el 87% de validaciones, parece que por ese lado hay algo que se nos escapa, algún tipo de clave o modulación sonora que aún no hemos conseguido aislar y codificar.

PC - ¿...?

V - No, en absoluto, no debe preocuparse, toda esa complejidad pertenece en exclusiva al ser íntimo y tecnológico de nuestro know-how de programación e ingeniería; por contra el procedimiento de contratación y la posterior utilización del dispositivo no pueden ser más sencillos; una vez firmado el acuerdo usted sólo tiene que descargarse la aplicación utilizando la conexión a internet de su teléfono móvil, y a partir de ese momento la propia terminal comienza a registrar todas sus conversaciones y...

PC - ¿...?

V - Efectivamente, esa es la pregunta del millón, y en ese aspecto también puede estar totalmente tranquilo, sin duda, una de nuestras principales prioridades es la rigurosa protección de la intimidad de cada uno de nuestros clientes, para ello hemos diseñado un sencillo mecanismo de exclusión de datos, lo llamamos “la tecla de privacidad”, usted sólo tiene que pulsar una determinada tecla de su teléfono (una clave que se le facilitará en el momento de la firma del contrato), y a partir de ese momento, y hasta que vuelva a pulsar de nuevo la misma tecla, todo lo que hable quedará fuera de los registros del dispositivo. Con todas las demás conversaciones que va almacenando y clasificando, se pone en marcha un sistema cruzado de bases de datos que, partiendo de la colección estándar de modelos preestablecidos, irá enriqueciendo su archivo y, por decirlo así, customizándose, tiñéndose de las peculiaridades expresivas –y de las habilidades sociales- del cliente a medida que la recogida de datos y voces se va enriqueciendo. De inicio se establecerá un cuadro básico de tonos de voz (graduando los valores fónicos: acento, entonación y timbre; a lo que se sumará el paulatino aporte de sonidos prelingüísticos tales como: toses, hipos, gemidos, risas, carraspeos,...) para cada diferente situación de habla. Al mismo tiempo continuará incrementando su caudal léxico cada vez que usted haga uso de él, siempre de forma segmentada y discriminando las circunstancias específicas de cada conversación. Por ejemplo, el dispositivo no utilizará en ningún caso la expresión “cabronazo” en una conversación con su madre, pero sí podría usarla para bromear con algún amigo muy próximo.

PC - ¿...?

V - En efecto, cuanto más hable y mayor sea el número de sus interlocutores (de ahí la importancia de las habilidades sociales), antes y mejor se enriquecerá su personal catálogo de opciones y posibilidades, o –en los términos propios del servicio- más decididamente aumentará su capacidad de respuesta.

PC - ¿...?

V - Eso depende siempre de la locuacidad de cada cliente y de la densidad de su sistema de relaciones; se ha estimado que, como término medio, un período de entre 5 o 6 meses es el período mínimo de recogida de documentación antes de que podamos efectuar con un mínimo de garantía los primeros servicios. El propio dispositivo, en todo caso, le avisará cuando considere que ya está en condiciones de ejecutar una serie de funciones básicas, como responder llamadas poco comprometidas y mantener sencillas conversaciones con alguno de sus contactos más habituales. Él mismo reconocerá ciertos números a los que ya considera “abordables” para su bisoño nivel de capacitación y en ningún caso, en estos primeros momentos de su puesta en marcha, se arriesgará a una conversación con un desconocido cuyos requerimientos desconoce. Y no olvidemos -esto es muy importante- que la aplicación siempre tiene a mano la tecla “escape” y, si en algún momento se ve inmerso en una conversación que ya no puede gestionar, fingirá un corte imprevisto de la comunicación y le remitirá a usted la llamada para que retome el control de la situación.


gregory crewdson



PC - ¿...?

V - Sin duda, y permítame aquí un pequeño gesto de vanagloria corporativa, en ese campo nos hemos convertido en unos verdaderos expertos, nuestros logros en esas áreas pasarán a los anales de la historia de las comunicaciones: el sistema, al tiempo que hace el trabajo mas rudo, no dejará de alimentar ese otro fondo documental, más sutil e intangible, de voces ambiguas, giros engañosos, alusiones cruzadas, homofonías, juegos de paronomasia, expresiones de doble sentido y sus diferentes modulaciones emocionales (ya sabe usted, todo ese plus de goce que cabalga sobre el significante a la caza de resonancias, ...el excedente pecaminoso que aproxima la voz al canto), y poco a poco se sentirá capacitado para funciones mucho más complejas. Y todo eso lo hará sin descuidar los más átonos compromisos del día a día, transitando con buen ánimo las inmensas planicies de normalidad preconfigurada que constituyen el grueso de nuestro tiempo de vida y conversación, y con la misma diligencia y capacidad para atender al detalle registrará pautas temporales e interacciones cíclicas, cumpleaños, aniversarios, felicitaciones de Navidad o llamadas semanales a la madre para interesarse por sus dolencias. Enseguida establecerá frecuencias y previsiones periódicas, así podrá incluso regañar a su hijo universitario dando por sentado que también este mes descuidará el control de sus gastos y -antes de la última semana-, entre risecillas y arrumacos-  se verá obligado a solicitar un suplemento de su asignación económica.

PC - ¿...?

V - Cuando el dispositivo recibe una llamada pone inmediatamente en marcha dos programas paralelos de reconocimiento de número e identificación de voz, y una vez que ha establecido con toda seguridad la identidad del interlocutor aplicará los códigos conversacionales reservados exclusivamente a ese sujeto. En caso contrario, siempre que obtenga una identificación negativa o todavía dudosa se mantendrá a la expectativa -como usted mismo se habrá visto obligado a hacer en más de una ocasión- con un tono neutro y respuestas de calculada ambigüedad, tratando de ubicar la llamada, sobre la marcha, en alguno de los compartimentos preestablecidos, al tiempo que ya comienza a tejer un archivo específico para esa voz todavía sin identificar. Si la situación llega a tensarse sin perspectivas de resolución, y amenaza con descontrolarse a causa de las prisas, los malentendidos o las prevenciones del interlocutor anónimo, el dispositivo fingirá el fallo técnico que interrumpe la conversación y le avisará con el pitido de emergencia para que usted se ponga al corriente de este truncado arranque y responda personalmente la llamada reconduciendo la conversación.

PC - ¿...?

V - Ni se imagina la discreción y la sofisticada amabilidad que puede desarrollar el dispositivo para torear –si me permite esta expresión un poco subida de tono- a un sujeto no identificado.

PC - ¿...?

V - Claro que sí, eso también está previsto (¡muy aguda su observación!), en el caso de que un dispositivo reciba la llamada de otro dispositivo, se ha dispuesto una señal sonora de advertencia, en una longitud de onda fuera del alcance del oído humano, que permite a ambos reconocerse y acortar al máximo el tiempo de llamada. Tenga en cuenta que el principal cometido del programa, aquello para lo que ha sido diseñado, la obsesión que lo anima a toda hora y en cualquier circunstancia, no es otra que la de enriquecer sus archivos y acumular información, analizar, clasificar e inventariar el mayor número posible de voces y sus correspondientes estados emocionales, ...y una conversación entre dos dispositivos idénticamente ávidos, aportaría muy poco nutriente a sus enfrentados apetitos. Todo el material que de ahí pudieran extraer estará ya pre-cocinado y casi podríamos decir  que pre-deglutido, así que, una vez que se ha producido la recíproca identificación, mientras fingen una conversación anodina, ambos conectan sus bases de datos y cada uno extrae de los archivos del otro los materiales que considera que pueden resultarle de alguna utilidad, siempre ajustándose con exquisito rigor a los diferentes protocolos de privacidad y los acuerdos comerciales entre las diferente compañías que prestan el servicio.

PC - ¿...?

V - Ya sé que este es el tipo de comentario que cualquiera esperaría escuchar de los labios de un agente comercial, pero tengo que resaltarle con absoluta imparcialidad que nuestra compañía se encuentra en estos momentos muy por delante de sus competidores en aspectos que resultan en grado sumo significativos. Lo que hace realmente excepcional a nuestro dispositivo es la sutilísima calibración de la temperatura emocional idónea para cada conversación. Es muy probable que ni siquiera usted mismo sea consciente de la gran variedad de tonos de voz que utiliza para atender las llamadas telefónicas de un solo día: las reclamaciones a su compañía de seguros de automóvil, la cita con la joven con quien va a quedar a media tarde, la respuesta a un inoportuno conocido que reclama su atención, la regañina a algún vástago, la justificación del retraso en el pago de una factura, ...estos y un puñado de personajes más, pueden constituir el catálogo de identidades verbales que cualquiera de nosotros se ve obligado a gestionar en la más anodina de sus jornadas. Como ha expresado con su habitual penetración uno de nuestros mentores ideológicos: “habitamos una jungla de voces, voces que gritan, susurran, lloran, acarician, amenazan, imploran, seducen, ordenan, ruegan, rezan, hipnotizan, recitan, confiesan, aterrorizan, declaran, reclaman.” Esa dedicación absoluta, ese amor sin reservas por el matiz expresivo es lo que ha hecho grande a nuestra compañía.

PC - ¿...?

V - Cada conversación dibuja en el aire su propio paisaje sonoro, su selva de tonalidades, ilumina o oscurece horizontes y expectativas, acerca o aleja soluciones en una sutil danza de diapasón y metrónomo. Tenga en cuenta que no sólo cambia el timbre y la entonación, es mucho más que eso lo que modificamos, sin ser totalmente conscientes de ello, para abordar cada nueva situación: la construcción de las frases, el uso o abuso de oraciones subordinadas, el léxico, la adjetivación, los tartamudeos y reiteraciones innecesarias, el giro ramplón o la referencia culta y el vocablo rebuscado, los tics verbales de cada gremio o corporación, ...cada modalidad de conversación se mueve dentro de unos parámetros bien definidos, que no puede uno saltarse sin generar sorpresa y desconfianza. Y todavía deberíamos añadir, para completar la textura de cada diálogo, una gran variedad de sonidos no lingüísticos, pero sí significantes, como risas, carraspeos, toses, exclamaciones, balbuceos incomprensibles, gemidos, suspiros, y aun el fondo sonoro de una respiración agitada,... en fin, todo un complejísimo universo sonoro que usted jamás esperaría encontrarse en un dispositivo de voces pregrabadas.

PC - ¿...?

V - Esa es la gran ventaja que nuestros competidores maldicen: la obstinada atención al detalle. Ninguna llamada es inútil para nuestros propósitos, de todas y cada una el dispositivo extraerá algo de provecho: un pequeño matiz emotivo que se quiere velar en la duración sincopada de las pausas, una novedosa musicalidad, un suspiro prolongado más allá de lo estrictamente decoroso, una sobreactuación de los acentos, una palabra inusual (también tenemos nuestros hápax), o un sugerente tartamudeo. Cada vez que usted utilice el teléfono, aunque no sea más que para describirle una acuciante avería a un fontanero evanescente, el aparato estará recabando información de primer orden, partículas sonoras –quizá un simple chasquido de la lengua- que podrán serle de gran utilidad en cualquier otro momento, y ayudarle a resolver situaciones mucho más delicadas: como responder, sin perder la calma, a la abrupta cancelación de una cita galante, ahí, en nuestra educada resignación podrán acaso sonar los ecos del fontanero en fuga. Le aseguro que no exagero lo más mínimo cuando afirmo que nuestros investigadores han llevado a los dispositivos de respuestas pregrabadas a una nueva dimensión, un verdadero salto cualitativo que ha dejado al universo de las conexiones de voz totalmente trastocado.

PC - ¿...?

V - Y todavía falta lo mejor. Nuestra mayor innovación tiene esa apariencia sencilla de los grandes descubrimientos, esa fresca naturalidad de los hallazgos llamados a cambiar de forma radical el rumbo de la humanidad, parece algo tan obvio que todavía andan todos nuestros competidores preguntándose cómo es posible que no se les hubiera ocurrido antes a ellos. Verá, hemos incorporado a cada baremo regulador del tono expresivo y la temperatura emocional, una cómoda regleta que el cliente puede manejar a su antojo, otorgando valores comprendidos entre (-5) y (+5), siendo (0) el modo neutro que el dispositivo aplica por defecto, el tono medio extraído del conjunto de sus conversaciones almacenadas. Así usted podrá elegir mostrarse en determinado momento más directo o más reservado, más incisivo o melancólico, más descarado o seductoramente retraído, más amable o desvalido, frágil, rudo o necesitado de cariño, más huraño o con más sentido del humor...

PC - ¿...?

V - Sí, por supuesto, usted puede manejar los valores a su antojo y modificarlos tantas veces como desee, el único límite lo señala el propio sentido común de cada cliente ante el riesgo de aparecer ante sus interlocutores con una personalidad en exceso inestable y voluble, sometida a injustificados cambios en sus estados de ánimo, algo que, en principio, no parece muy aconsejable, pero que, en último término, queda exclusivamente sometido a los designios de su albedrío.

PC - ¿...?

V - El sistema tomará siempre como referencia sus tonos “naturales” (ese imaginario punto cero extraído de una lectura estadística de sus archivos personales), a partir de ahí usted puede acentuar o aminorar los valores que desee matizar: un sencillo manual, de libre acceso en nuestra web para todos los asociados al servicio, le enseñará, por ejemplo, a “limpiar” su voz de las cadencias más bajas y deprimidas, a animar un poco los tonos más graves y eliminar esos engorrosos arrastres de ciertos grupos de vocales; de esta forma, si además añade un aumento casi imperceptible de la velocidad de dicción, conseguirá en apenas un par de minutos que su voz suene más cristalina, más optimista, ...y más juvenil.

PC - ¿...?

V - Así es, ahora imagínese que esa acción se combina con una cuidada elección de las expresiones más animosas y una clara preferencia por las enunciaciones “en positivo”. No se hace usted ni siquiera una idea aproximada de lo que puede se llegar a conseguir con una leve modificación de la estructura sintáctica de las frases.

PC - ¿...?
V - Seguirá siendo usted mismo, sí, pero en una versión muy mejorada, adaptada para el fin que en cada caso desee alcanzar. En muy poco tiempo aprenderá a utilizar el servicio, de la misma forma que ha aprendido a utilizar los recursos melódicos de su voz en los contactos con presencia física de su vida diaria, acomodándola a cada nueva situación.

PC - ¿...?

V - Usted calibrará en cada momento su propio “cóctel expresivo” con modificaciones graduales de los componentes sonoros y lingüísticos de la voz. Incluso puede personalizarlo para cada uno de sus interlocutores principales o más habituales, o configurarlo de forma más genérica por grupos de afinidad: amistades, contactos profesionales, relaciones familiares,... De esta forma podrá mostrarse más adulador con su jefe, más dulce con su amante, más inflexible con sus subordinados, o más tolerante ante los empecinamientos veniales de su hijo adolescente.

PC - ¿...?

V - Por supuesto que aconsejamos a nuestros clientes que utilicen con moderación todas las posibilidades del modulador de voz. Está claro que un uso poco ponderado, con injustificadas subidas y baladas de tono, podría llegar a originar verdaderos conflictos en el círculo de relaciones del impetuoso experimentador, como cualquiera se puede imaginar. Es lo que en la jerga de la oficina llamamos “cliente bipolar”. Parece ser que ya se está investigando la posibilidad de incluir en las próximas actualizaciones alguna clase de limitador que impida al cliente perder totalmente de vista sus mediciones naturales, se trataría únicamente de poner alguna clase de barrera extra a desviaciones insensatas y claramente fuera de medida; se están empezando a testar algunas preguntas del tipo "¿Seguro de que desea alterar tal valor por encima de...?", algo que ofrezca la posibilidad de una pausa de sensatez para que el cliente se pare a pensarlo, luego, en último término, la decisión final será solo suya.

gregory crewdson




PC - ¿...?

V - No, todos sabemos que no es nada recomendable excederse -¡y con toda seguridad la tentación se va a presentar!-, pero está claro que forzar al máximo determinados valores expresivos puede llegar a producir desajustes difíciles de gestionar entre la voz real y las respuestas "mejoradas" del dispositivo: siempre hemos de tener muy en cuenta que en algún momento, antes o después, no veremos obligados a encuentros físicos, cara a cara, con muchos de nuestros interlocutores, y ahí hemos de valérnoslas sin la ayuda de ningún dispositivo, y el descenso a lo real puede llegar a resultar traumático. Supongo que no desvelo ningún secreto comercial si le cuento que ya se han detectado renuncias y bajas voluntarias en el servicio por causa de este asunto, tenemos noticia de casos en que ciertas relaciones afectivas que se habían iniciado vía telefónica con la colaboración –digámoslo así- de los intensificadores tonales, no consiguieron superar el posterior, y casi inevitable, escollo de la cita personal.

PC - ¿...?

V - Sí, eso es, todos en algún momento desearíamos mantenernos en el plano de lo que podríamos denominar “amor entre dispositivos” y abstenernos de bajar a la siempre molesta y picajosa arena de lo real. Pero también todos hemos de entender que esa opción deberá administrarse con cierta cautela.

PC - ¿...?

V - Pues, no lo sé, la verdad es que nunca se me había planteado esa pregunta, lo habitual es que, en caso de fallecimiento del usuario, alguno de sus deudos se encargue de cancelar el servicio (el contrato aparecerá entre sus pertenencias, y además cada cliente porta una tarjeta de usuario en las que se especifica el tipo de servicio que prestamos y se presentan los teléfonos de contacto para emergencias); pero si así no fuera, si nadie lo cancela, el dispositivo seguiría funcionando sin interrupción y respondiendo -mientras la línea telefónica no haya sido cancelada- en nombre del cliente a todas las llamadas para las que ha sido programado, sí, claro, creo que así sería, y a medida que pase el tiempo lo hará de forma más eficaz y con una capacidad de interacción progresivamente resolutiva y capaz de respuestas más sofisticadas.

PC - ¿...?

V - Entiendo lo que usted me dice pero... No, por supuesto que no, no debe preocuparse, hasta el momento en que haya firmado todos los consentimientos ninguna de sus conversaciones será grabada.

PC - ¿...?

V - En realidad, ya existe algo parecido, es lo que denominamos "Programa de Ausencias Prolongadas", una opción especialmente diseñada para desconexiones vacacionales o ausencias relativamente largas de cualquier otra índole. Durante ese período de tiempo predeterminado el dispositivo se hace cargo de la totalidad del programa y mantiene desactivado el recurso a la llamada de atención personal; sí, el propio programa en esos casos se las arreglará, mientras el plazo no se cumpla, para responder a todos los requerimientos sin intentar contactar bajo ningún concepto con el propietario de la cuenta, salvo que se llegara a dar alguna de las circunstancias excepcionales que él mismo haya dejado señaladas antes de su "desaparición".

PC - ¿...?

V - Ya sé que de entrada puede parecer muy aventurado, y que nunca se sabe qué clase de dificultades se van a presentar, pero le sorprendería observar (es decir, escuchar) la cantidad de recursos que un dispositivo bien abastecido puede desplegar, y la habilidad con que se conduce en las situaciones más equívocas, posponiendo con suma habilidad, hasta el fin del período de aislamiento, cualquier toma de decisiones.

PC- ¿...?

V - En principio, no existe ninguna clase de limitación temporal para ese programa, aunque ya le digo que es la primera ocasión en que tal asunto se me plantea. Quizá deba consultarlo.

PC - ¿...?

V - Para una cuestión como la que usted propone, supongo que el tiempo previo de registro intensivo de conversaciones no debería ser menor a dos años. Sí, todas nuestras investigaciones han establecido que un ciclo bi-anual completo nos deja preparados para atender y manejarnos con garantías en cualquier categoría de interpelación, aún en las más extremas.

PC - ¿...?

V - Pues, veamos, ...el aspecto logístico tampoco parece que vaya a presentar grandes dificultades; bastaría con una línea telefónica que se mantenga activa y una cuenta corriente donde puedan cargarse los cobros periódicos del servicio. Sí, eso es todo, sobre la base de esas dos constantes el sistema seguiría funcionando indefinidamente.

PC - ¿...?

V - En absoluto, la voz no cambiará, no envejecerá, seguirá -mientras la aplicación se mantenga operativa- conservando exactamente el timbre del momento en que se hicieron las grabaciones, y respondiendo a los ajustes de "entonación vital" con que haya sido programada.

PC - ¿...?

V - Sin duda, todos los deseos continuarán madurando en el dispositivo, se lo puedo asegurar.