BERTA GARCÍA FAET. LOS SALMOS FOSFORITOS.





Shepard Faired








III.

Las oscuras golondrinas las oscuras personas las oscuras
madrugadas sexuales volverán?
Muy muy muy tarde
más o menos son las 11 pm en 5 o 6 ciudades.
son las 11.03 pm según mis 5 o 6 hongos

Una curiosidad,
serás una mamá que nunca llega tarde?

Berta García Faet Berta García Faet Berta García Faet ten
cuidado
ten cuidado con andar por ahí silbando por 5 o 6 ciudades
donde sueles recordar a las oscuras personas –Miguel
y aquellos otros dejes− y te destrozas vale? No me engañes.
Y acabas escribiendo poemas sobre poetas vale? No
me engañes. Y acabas escribiendo poemas
sobre cómo sueles recordar
a las oscuras golondrinas. Te conozco vale?
Siéntate con las piernas cruzadas
como en la posición del loto:
no seas una mamá que nunca llega tarde.

No estoy triste. Cómo voy a estar triste
si viajo en avión, mi novio favorito es mexicano!
Los días los mediodías son santos
los juegos de azar son
resantos,
en el río bucean –como verdad objetiva−
múltiples pedazos de papaya de mango de loto
y viajo en aviones que parecen barcos o
golondrinas oscuras.

Espera, espera un momento, hazme caso sin más
dilación busca en un diccionario de rimas
online
tu avioncito más
gris; acúname grisáceamente
(con un delantal talentoso)
porque soy pequeña, porque estoy en casa,
porque nosotros no podemos irnos
                                nosotros no podemos irnos.

Miguel y aquellos otros? Hola? Me escucháis?
Acullá por los caminos
la prosa de las cuestas? Os llamo para deciros
que no tengo un novio mexicano
aunque me gustaría, quién sabe. Hola? Sin más?
Berta García Faet? Sin
brindis? Apóstrofe?
Enhorabuena, no estás sola,
no puedes irte.



IX.

De pronto el pronto de aquel individuo
no trajeado de repente el repente
de mi mejilla. Me mandaste una epístola después,
como un niño: “me recibiste
tan deliciosamente que me da vergüenza decir
tan deliciosamente; dejémoslo en que logré extraerte
toda la verdad, hiciste sumas,
                                          crestas,
qué ancha fue
aquella jurisdicción qué ancho fue
tu mecanismo!”
Qué mecanismo?
Te refieres a las oscuras madrugadas sexuales?
claramente se refiere al mecanismo del “enamoramiento”; no debería utilizar esa palabra

Busco entre-ver o busco entre--mirar si acaso te refieres
a que cabe la posibilidad de que nos golpeemos
muy fuerte o suavecito
o de quedar en entre---vernos o en entre----mirarnos
en otro país (de América Central? de Norteamérica?),
porque a los 45 años eres ampliamente sexy porque
tu pulmón pleno
me aprieta muy fuerte o me agarra o me rapta
el mechón o por
la cerviz (de qué
color
preferido?) ---------------------------------------
“Todo es mío, puedes usarlo, nada es de Dios,
todo es mío” Y vivo sin vivir
en mis piernas cruzadas (recurro a la pornografía
a los audio-libros
a un ungüento de loto,
                                         perdón).
                            
Qué opinas de esta imitación lingüística
de un sonido gutural? (-------------------)
No debería utilizar la palabra “follar”; tiene
muchas acepciones.
Tú conoces esas avenidas.
Cuando digo oscuras madrugadas sexuales
no estoy hablando de oscuridad moral,
me refiero a algo
más óptico.
Cuánto placer (no debería utilizar la palabra “placer”),
                                    cuantísimo loto, habib, tanto amare!

Todo es mío, puedes usarlo, nada es de Dios. Ves
que no está?
Todo es mío. Qué opinas,
demasiado dulce?




XIII.

No debería decir “follar” pero pienso en “follar”
ampliamente contigo. Corazón-pulmón, en compendio:
como si tales cosas
                                   fueran simples
(leche). Somos hijos pequeños (tú conoces mi casa).
Recuerdas las oscuras madrugadas sexuales?
Las islas? Los colmillos? Nosotros
no podemos irnos.
                                 Pensar pensar, abstractamente,
es malo para el alma (que es gris o azul)
                                               si existiera, se entiende
Vayamos a mi casa porque son las 11.03 pm casi.

Recuerdo muy bien las oscuras madrugadas sexuales.
Me mandaste un e-mail
que incluía la palabra “cuerpito” o “cuerpecito”.
Me niego a recurrir a la poesía
in & out del Barroco, que es verdinegra
como el Dios de las tachaduras. No             
                                                                quiero no quiero
                                                                tacharte.
Oh novio mexicano oh luces sonrojadas
del puerto de cierta urbe donde no hemos estado!
Pienso, eso sí, pero no abstractamente,
en 1.001 sonidos guturales flores de cerezo
cuellos avenidas rosísimas
empapadas de mezcal.
Hace 5 siglos estuvimos muy juntos. No, en serio,
cuándo
             cuándo? Tell me

Donde tú quieras. Cuál es tu nombre?
Has de saber que gustó mucho
a todos (me gustó)
tu libre e-mail,
                                   el sol
                                    la edad sonora (etc.).
Oh fiesta polémica de manjares con creces!

(Vayamos a mi casa? Soledad sonorosísima? Talud
de la aorta, ascendente, ascendente!)





XXX.

En 20 o 15 segundos la playa me quemó
todos los párpados (quintos: sextos);
utilicé las palabras “ululamiento”, “séptimo”,
“palabra”, “ola”. Color carne o vapor (in litt.
verdinegramente), hurra por las oscuras
madrugadas sexuales! Qué es el ají?
                                          Quién es Ovidio?
                                          Es inmoral decir “sí”?
                                         “Deja a tu novia”?
te refieres a Berta García Faet?

No dejes a tu novia.
1.000 gracias, Hélpide.
Novio mexicano flor
a flor a flor a
flor, no acabaste conmigo, adiós,
                                                 me agostaste!
Me gustan las oscuras madrugadas sexuales;
su aroma puya a cutis o a lector.
En vivo Dios (que está muerto) no sabe no
sabe
cómo acariciar
significantes (que están vivos).
Las oscuras golondrinas de anteayer
(cual la playa)

fueron felices sin saberlo. Dios
me quemó
todos los párpados (sinceramente), todo (lo juró)
mi bautismo.
Óptima lavativa! Agua
bendita y fuego! Caldero fósil,
                               me alegro por ti!
Rebosante de regadíos: así es la vida

dura. Dura o blanda
así es la vida, Hélpide,
y no dura demasiado.
Te alegras? Sinceramente?
Yo no. No temamos.
Yo no. Yo
no.

No qué?




LX.

Es de madera mi conciencia? Mi gggolondrina? Cerezo
de mentira de burla
trigo
ron y/o
hordas tales: esses sordas, jjjotas tales

de madera de boj? Día mediodía en que “ah
yo me besé con este
hurón útil inside”, día mediodía en que “ah me encanta estar
desnuda cual las yeguas
outside de la archiconocida
regalía del sobre sellado”, día mediodía de gladiolitos de
entrecejos
bruñidos en que “ah
después yo me besé con este trenzadito hurón
útil en prolijos besos que yo besé después y ah

lo busqué en Facebook y no estaba”.
Me consta que has estado tramando
mandos y mandamientos cual un grumete
de la feria de hemiepifitas
eternidad y golpes bajos abajo y Centro América… Qué risueña
la Norteamérica

de mis sueños eróticos!
Ya te he dicho que no tengo paciencia, que soy c’est moi
una neo-niña de madera
(i.e. de sarmiento de Farenheit de peones
compasivos);
no me hagas exclamar y clamar sobre mi ex–
novio peruano que si el domingo, el domingo!
En el mercadillo hay, sí sí, ópalos;
vendrá Jesucristo
a cargar con este cuerpo mío
porque en el mercadillo hay, sí sí, ondrinas
moradas y días
mediodías en que “ah
yo me besé con este mediodía y con este
tipo duro. Sabía
a guanábana y a jirones y/o cuánto
placer, habib!”                        Oh joven!




LXIII.

Amanece. Tiene muchas acepciones
el verbo que estoy usando. Bien desgreñada
propongo un brindis (muy apasionado) por la ocasión de mi apóstrofe; “mi aforo osmótico”, “mi autognosis perdón”: “no estás sola, no puedes irte, perdón por la tormenta”; esto dijo Dios a Berta García Faet: “amanece”
después de follar (el pasado agosto)
me pongo melancólica y/o rarísima; pongo amaneceres
en las posaderas de las fieras bucólicas de marras
después de follar sobre los muebles súper-amarraditos

amanece. Cielos! Cuán poco hiato
está este viraje! Por un gran amor
 sangrara y sangrara y comiera y bebiera

minuciosos grajos. Cielos! Platiquemos
un poco! Un poquito de daño sí
que le deshacía

la cama… Recuerdas las oscuras
madrugadas
sexuales? Basta ya de suplicarme,
novio incoloro,
“hacernos uno”, “hacernos el uno”… Si nos hacemos uno
haz que me llueva, Haz el Haz,
no te amanezcas nunca!

“Jamás!”, dijiste. Basta ya de libros
de poemas. Voy a triturar los grilletes
voy a asomar a los oteros los palcos
con abanicos voy a entrar no voy a salir nunca jamás;

y no son más que las 11 pm.  
















NOTA DE LA AUTORA: Estas piezas forman parte de un libro, Los salmos fosforitos (La Bella Varsovia, 2017), que, en realidad, tiene vocación de ser un poema. Puede leerse solo o acompañado de Trilce, de César Vallejo y, preferentemente, en orden, pues tiene espíritu espiritual de sextina.